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martes, 21 de septiembre de 2010

Las fotos horribles

He elegido, como cabecera de mi blog, una de esas fotos que te hacen morirte de vergüenza cuando alguien, con toda la buena intención o la mala leche del mundo, que son difíciles de distinguir a veces, la enseña a los amiguetes. ¿El motivo? Que para hacer el ridículo me basto yo solita.
Soy, lo reconozco, una de esas personas que salen fatal en las fotos y no porque no lo haya probado todo...
Cuando era pequeña, mi madre se empeñaba en que tenía que sonreir en las fotografías. El resultado era que salía con cara de idiota risueña (amén de medio bizca porque, en aquel entonces, estaba de moda ponerte "cara al sol", para que no salieran sombras y te quedabas medio cegata mientras el fotógrafo de turno encuadraba la imagen). Lo peor de todo era tener que escuchar comentarios relativos a lo graciosa que estaba... Sí, para el circo, desde luego.
A eso de los doce años, decidí hacer exactamente lo contrario, salir muy seria, a ver si así se hacía patente mi vis intelectual... Pero como si nada. Salía con cara de idiota seria (por lo menos, dejé de salir bizca, porque ya no era necesario tanto paripé con la luz).
Tras comprobar en el album familiar que, hiciera lo que hiciera, siempre parecía una idiota, dejé de intentar corregir lo inevitable, será que soy así, oye. De manera que, en los últimos años, aparezco como me da la gana: unas veces seria, otras risueña, otras sacando la lengua, la mayoría con pinta de garrula, pero soy más feliz.
Y es que esto de las fotos es un estrés y un sinvivir.

7 comentarios:

  1. Ajajajá, parece que el menda está creando escuela entre la parentela senior, no es para menos, porque uno es tan, tan wapo, que todo el mundo quiere parecérsele...(gracias a mis gérmenes corteses, por supuesto).
    Que decir de la porquez de las fotografías, debe ser cosa de familia, además, desde que la tecnología nos hizo el gran y admirable favor de desarrollar la porquez de las cámaras digitales, todo el mundo pulula por ahí con la maldita camarita haciendo fotitos al personal, y no falta el gracioso que te increpa "vaya careto, cubi", a lo que yo respondo: "tus muelas, desgracia humana". En fin, aquí va el bombazo: Si miras un poquito por encima de la cámara en el momento de la foto, a veces, y solo a veces pareces una persona medio decente en lugar de David Bowie en la peli a través del laberinto. En fin que mira que soy pesao, felicidades por tu nuevo blog, y a partir de ahora me tendrás aquí comentando la cacobazofía que ameniza nuestras vidas. Muaka tacaton

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  2. Oh, bello sobrino, la emoción me embarga al leer tu comentario y me siento feliz cual perdiz tras haber recibido y, creo, asumido tus sabios consejos. A partir de ahora, miraré hacia las alturas, todo sea que salga con cara de idiota y, además, los ojos rojos.
    Te comentaré mis progresos

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  3. Mi querida Malele. Me hace una ilusión enorme que tengas un blog. Me acabo de hacer seguidor tuyo y hasta he colgado una foto, proceso al que he dedicado tan sólo tres horas, gracias a mi capacidad para relacionarme con el entorno digital.
    Me he tronchado leyendo tu historia de la vaca. Te imagino mugiendo por los pasillos de la muy seria administración general del Estado. También comparto tu visión sobre la felizmente pasada vida escolar. Yo, al igual que Woody Allen, me considero afortunado cada día cuando, tras levantarme, me miro en el espejo y recuerdo que no tengo que ir al colegio. Lo del trabajo ya es otra historia. Yo hace ya mucho tiempo que no me divierto en el mío.
    Discrepo, sin embargo, de tu recuerdo sobre las fotos que te hacían cuando eras pequeñas. Salías monísima, porque eras una niña encantadora (no como ahora, que eres una adulta despreciable).
    Sólo una crítica a tu blog: las letras blancas sonbre fondo negro me deslumbran un poco. Tal vez quedaría mejor al revés. En cualquier caso, ¡¡¡¡enhorabuena por el blog!!!
    Mil besos

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  4. ¡Ay, amiga, qué razón tienes! Es que no existe ni existirá cámara capaz de captar nuestra belleza sobrehumana.

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  5. Ya te digo. Aunque, si has leído a mi hermanuelo, estoy engañada y salía divina de la muerte. El amor fraterno, es lo que tiene.
    Me gusta más el consejo de Pablo, no el de mirar por encima de la cámara, sino el de decir a los bienintencionados críticos eso de "tus muelas, desgracia humana". Y es que nos hacen viejas estos chicos tan fermosos.

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  6. La solución está en lo que hacía Maurice Chevalier: "fotos no" y asunto arreglado.

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  7. Eso es lo peor: entonces todo el mundo anda a la greña para conseguir sacarte una foto a traición. Mira a la Belén Esteban...

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